Que tus aros RW realmente se vean brutales y funcionen perfecto. Aquí va lo esencial, sin vueltas:
No se trata solo del tamaño. Para que un aro le calce bien a tu carro necesitas revisar patrón de pernos (PCD), desplazamiento y ancho. Si eso no coincide, no hay estilo que valga.
Si quieres mantener tus llantas:
- Quédate con el mismo diámetro de aro que ya usas. Fácil y seguro.
Si quieres subir de nivel (más grandes):
Puedes hacerlo, pero sin romper la geometría del carro. La regla clave:
- máximo 3% de variación en el diámetro total.
Truco pro:
Subes 1” al aro = bajas 1” al perfil de la llanta. Así mantienes el rendimiento y mejoras el look
¿Qué ganas?
Más estabilidad, mejor respuesta y un estilo mucho más agresivo.
¿El detalle? Llantas más finas = mejor en asfalto bueno, no tanto en calles malas.
En resumen:
Que se vea brutal sí… pero que funcione perfecto también. Y si tienes dudas, los distribuidores de RW te ayudan a encontrar el perfecto para tu vehículo.




